Gracias (:

lunes, 30 de mayo de 2011

Capitulo 15 - Angel Wings

Michael se quedó en silenció, acercó su rostro al de Lara y comenzó a mimar la mejilla de la misma, con su mano derecha.
La besó lentamente luego, sintiendo el sabor de sus labios, la suavidad de los mismos y experimentando una nueva sensación, ya que cada beso de Lara, lo hacía sentirse loco, cada uno de sus besos, eran distintos…

- Debo mostrarte algo – dijo él
- De acuerdo – sonrió

Michael la tomó de la mano, y se dirigieron al garaje de la casa de Michael, allí había un auto de color negro, descapotable y bastante bello.
Lara observó aquello y sonrió, se sentía feliz por Michael.

- ¿Te gusta? – preguntó observándola
- Los autos no es lo mío – rió – prefiero un poni

Michael borró la sonrisa de su rostro… Lara comenzó a reír.

- Broma, es muy lindo amor, felicitaciones – lo besó.
- Gracias – sonrió – Estrenémoslo – dijo entusiasmado
- ¿Qué? – dijo Lara incierta
- Vengo planeando un viaje contigo desde hace tiempo, pensé en viajar contigo a penas hayamos hecho nuestro plan… Hoy conseguí el coche, y quiero viajar, contigo… alejarnos de todo.

Lara lo pensó unos minutos ¿Qué mejor que irse del lugar donde estuviste encerrada toda tu vida y con una persona insoportable?
Sonrió y abrazó a Michael por el torso.

- Vamos, quiero irme – dijo ella
- Te gustará, estoy seguro – la besó
- ¿Dónde iremos? – preguntó
- Sorpresa – respondió – Nos quedaremos unas semanas, tres o cuatro, no debo pagar nada, y no debo preocuparme por el dinero ahora – dijo él sonriendo
- Mientras esté contigo, tranquila y sin ningún tipo de molestias… seré feliz – sonrió

No querían esperar, ambos comenzaron a preparar comida, sándwiches, waffles, muffins, bocadillos entre otros… Ambos prepararon su ropa, la colocaron en sus maletas, para luego colocar las mismas, en la cajuela de aquel coche.
Y así… Michael tomó las llaves, sacó aquel coche del garaje… Para irse con Lara, a uno de sus lugares favoritos.

Arrancaron directo hacia el oeste, no tardaron en llegar a la ruta, el día estaba caluroso, sin embargo, era soportable. La ruta estaba desolada, Lara amaba viajar, a pesar de que eran raras y muy escasas las veces que ella viajaba… Le encantaba sentir como el aire acariciaba su cara, le gustaba sentir como su cabello bailaba debido a la brisa, le gustaba sentirse libe, ver montañas, pequeños arroyos, lagunas, hasta largos y hermosos ríos.
Michael colocó un poco de música, música tranquila y relajante. Lara se colocó sus lentes de sol, cerró sus ojos y se hundió en el asiento, se sentía liberada…

Le gustaba como Michael conducía, era precavido, tranquilo y no un loco nervioso, como era Lucke…

En dicho momento, Michael tomó su mano, al mismo tiempo que acariciaba su rodilla.

- ¿Te encuentras bien? – preguntó
- Mejor que nunca – sonrió y besó su mano.

Pasaron más de seis horas viajando, sin embargo, a Lara le encantaba aquello. En determinado momento, Michael aparcó el coche a un lado de la ruta. Lara abrió sus ojos y observó algo extremadamente hermoso.

Era una especie de mirador, debajo, había una gran laguna, su agua era de color verde, pasaba a color turquesa, para terminar en un profundo y misterioso… azul oscuro.
Estaba rodeado de una especie de colinas, las cuales se decoraban en enredaderas, con flores de diversos colores, diversas formas y estilos. Algunos picaflores se colocaban sobre ellas, para recolectar el néctar que las mismas otorgaban. Las mariposas revoloteaban por aquel lugar, Lara las observaba con una gran admiración, aquellas eran de colores metalizados, y del tamaño de su mano, eran extremadamente grandes y con formas extrañas… Eran una belleza natural.

Lara se colocó en una parte de aquel mirador, donde la vista diera a la perfección. Michael se
Colocó tras ella y la abrazó desde la cintura.

- Lindo lugar ¿Verdad?
- Demasiado – dijo ella observando aquel paisaje

Lara volteó y abrazó a Michael desde el cuello, y sin cruzar palabras, lo besó. Fue un beso largo, fue un beso apasionado y extremadamente profundo.
Ella se separó y lo observó a los ojos.

- Prométeme que no me dejarás, pase lo que pase  - dijo ella con una voz de seguridad
- Prometo no dejarte, pase lo que pase – la besó

sábado, 28 de mayo de 2011

Capitulo 14 - Angel Wings

Todo estaba planeado… era sábado por la tarde, la iglesia estaba lista, los preparativos estaban ya adornando aquel lugar, los invitados comentaban sobre lo que sucedería segundos después. Lidia, la madre de Lara, tenía su orgullo por los cielos “Esto será noticia” “La fama y el dinero están cerca” Repetía una y otra vez entre sus amigas…
El coro que estaba cerca de los ventanales, cantaba una leve canción de “boda” la cual era extremadamente aburrida.

Lucke estaba con sus amigos, colocándose su traje, observándose al espejo… admirando su “Belleza” según él.

Todo estaba listo, el pastel, el cura, los invitados, la familia, los anillos, la música… Y el plan de Lara y Michael… igual estaba listo.

Todo se planeó en solo dos días, Lara se probaría su vestido, debajo teniendo una ropa común y corriente, se miraría al espejo frente a sus amigas, todas creyendo que estaba feliz de casarse… Ella pediría un momento para que ellas se retiren y la dejen sola, minutos antes debía armar una maleta con sus pertenencias, para luego tomarlas… Y salir por la puerta trasera hacia la casa de Michael, quien la estaría esperando.

Sus amigas la miraban deslumbrada, su vestido era de color blanco y muy bello… Sin embargo, a ella le parecía que aquella copa inferior le ensanchaba las caderas, sentía que el velo le impedía ver con total claridad, sentía que el escote era algo extravagante, y sentía que aquel corset, le sacaría los pulmones por la boca, ya que le costaba respirar.

- Lara, eres bella, ese vestido te queda como anillo al dedo ¡Niña! – dijo una de sus amigas

Ella sonrió falsamente y bajo su mirada abriendo sus ojos como dos platos… en gesto de “Cierren la boca”

- ¿Te gusta cómo te queda? – preguntó otra de ellas
- Si – respondió casi sin aire - ¿Me dejarían sola unos minutos? – preguntó

Ellas asintieron con la cabeza, y salieron de la habitación. Lara en rápidos movimientos, se quitó el vestido, desarmo su “elegante” peinado, tomó sus maletas, bajó las escaleras y en una sola corrida, salió por la puerta trasera… sin que nadie pudiera verla.

Corrió algo desesperada, temía que alguien la descubriera, su respiración no tardó en agitarse,  su corazón latía a una gran velocidad… Tomó media cuadra de su casa, corrió hacia la esquina, dobló hacia mano izquierda, siguió derecho seis cuadras más, dobló hacia mano derecha, y tomó la siguiente cuadra… En la cual se ubicaba la casa de Michael…

Él estaba afuera, esperándola…

Ella corrió hacia él, y lo abrazó… Se sentía libre, se sentía feliz…

- Hola – lo besó
- Hola amor – sonrió

Ingresaron a la casa de Michael… el mismo tomó las maletas de Lara y las colocó sobre el sofá, ella estaba agitada, sentía que su corazón no tardaría en salir por su boca…
Michael le ofreció un vaso de agua…

- ¿Costó mucho? – preguntó
- No – respondió – Pedí un momento sola… tomé mis cosas, y… salí – sonrió

Michael la observó… no creía que todo aquello estaba pasando, nunca pensó que Lara se atrevería a hacer aquello.
Esperó que su respiración se normalizara… La tomó del rostro y la besó.

Ella sonrió, acarició los marcados rulos de Michael con su mano, sentía que toda la presión había pasado… sentía que ya nada limitaría aquella relación.
Él acariciaba lentamente la mejilla de Lara, al compás de aquel beso, sentía el calor de la piel de la misma, sentía como el perfume de esta, se impregnaba poco a poco en su piel.

- Te amo – dijo él
- Te amo más – sonrió

Ambos subieron al cuarto, para acomodar la ropa de Lara, una vez esto hecho, Lara se dio una ducha, al salir… Encontró a Michael recostado en la cama, con sus ojos cerrados, ella sin hacer demasiado alboroto, secó su cuerpo, se colocó su ropa, y se acercó a él.
Acariciaba su cabello con lentitud… observaba aquellos labios que ella tanto amaba besar,  se acercó suavemente a ellos… cuando Michael la tomó de la cintura, y la besó desprevenidamente. Ella rió, quedando sobre él en aquella cama.

- ¿Cómo supiste que estaba cerca? – preguntó
- Esa forma de respirar, tu perfume… tu presencia ¿Cómo confundirme? – murmuró

Ella sonrió.

- ¿Estas segura de esto? – dijo Michael
- ¿De qué hablas? – dijo incierta
- De dejar todo, tu hogar, tu madre, tu… esposo, todo… solo por… mi – dijo de forma insegura
- Te diré algo – musitó – Desde niña siempre imagine mi futuro sola, en una gran casa, una muy buena vida económica, pero sola… Sin embargo, cuando tu apareciste, fue algo muy extraño, cambiaste todo… diste vuelta mi cabeza. Y ahora no quiero que las cosas cambien – murmuró

Michael mantuvo silencio…

- ¿Y como ves tu futuro ahora?

Lara se acercó a él y lo observó fijamente a los ojos…

- Contigo - respondió

jueves, 26 de mayo de 2011

Capitulo 13 - Angel Wings


Michael la observó, se sentía culpable, sentía que la obligo a querer aquello.

- Lo lamento amor, pero no – dijo bajando su mirada
- ¿Por qué no? – preguntó intrigada
- Porque no quiero que creas que te estoy obligando, no quiero que te sientas forzada, no quiero pensar que te obligo a querer hacer algo de lo que tú no estás segura…

Lara lo observó…

- No me estas obligando a nada, amor. Quiero hacerlo, jamás me entregué a nadie, y quiero entregarme a ti, el hombre que me enseñó lo que es el verdadero amor – dijo ella observándolo.

Michael la observó unos momentos, oír aquello produjo que todo el cuerpo de Michael temblara. La besó suavemente, sin prisa, estaba decidido a hacerla suya con toda la tranquilidad posible.

[Leer esta parte con esta canción http://www.youtube.com/watch?v=0G3_kG5FFfQ Muchas gracias]

Ella se aferró a él, Michael la alzó con lentitud y la llevó hacia el cuarto. Cayeron tumbados en la cama, Michael la besó lentamente, intentando que ella comenzara a soltarse, a sentirse segura y a sentirse correspondida.

Poco a poco ella comenzó a tomar seguridad, mientras los besos de Michael se impregnaban por todo su cuello, ella desabrochó la camisa de él, se la quitó y la dejó sobre el suelo. Posó sus manos en la espalda del mismo, sintió el calor de su piel, la suavidad de aquella piel. Minutos después la besó con suavidad, recorriendo toda la boca de su amada, dejándola completamente anonadada con su perfume.
Segundos después, Michael desabrochó la camisa de Lara, ella despojó a Michael de su pantalón, para luego él quitarle el de ella.

Ambos estaban en ropa interior. Lara rotó y quedó sobre Michael, lo besó suavemente, intentando aprender. Sentía como las cálidas manos de su amado, estudiaban su cuerpo con lentitud.  Las respiraciones se oían agitadas… ansiosas…

Entre besos y caricias, aquellas ropas desaparecieron de sus cuerpos, entre besos y abrazos, el cuerpo de ambos se hizo uno solo… Entre besos y caricias… comenzaban a amarse sin límites.
Ambos se introdujeron debajo de las sabanas de seda, ellas cubrían su cuerpo a medida que ambos se entregaban mutuamente.
Michael sentía como ella comenzaba a soltarse y a dejar su inseguridad, la notaba entregada, disfrutando del momento…
Ella sentía como aquello era entrar en un mundo nuevo… sentía que sentir el calor de Michael sobre su piel era algo excitante y conmovedor… Se aferró a él, mientras él se apoderaba de su cuerpo… En un movimiento profundo, ambos se observaron, Michael se acercó a ella, para ahogar juntos, sus gemidos en un beso…

Él alejó sin separar demasiado sus labios

- Te amo – dijo observándola - ¿Me oyes? Te amo, te amo Lara

Lara lo observó, y sin responder, lo besó, al mismo tiempo que sus manos se aferraban a las de su amado. Ella notaba la delicadeza que Michael tenía para tratarla, notaba la perfección en cada movimiento, la dulzura y la dedicación en cada beso…

Horas después, ambos estaban exhaustos, el cuerpo de ambos estaba ya sin energías… Ambos se recostaron sobre la cama, mientras intentaban recuperar el aliento.
Michael tomó la mano de Lara y la observó, al igual que ella a él.

- ¿Te encuentras bien? - preguntó

Ella sonrió, se colocó sobre él, mientras acariciaba su pecho.

- Muy bien – dijo ella – Nunca creí esto ¿Sabes? Salimos hace menos de un mes, y ya estamos entre encuentros íntimos – murmuró sonriendo – No es que me este arrepintiendo, al contrario… Jamás me sentí tan amada, tan correspondida, tan respetada – se acercó a la oreja de Michael – Tan Mujer

Michael sintió como todo su cuerpo tembló. La tomo desde el mentón y la besó. Minutos después Lara quedó profundamente dormida, con su cabeza recostada en el pecho de Michael, mientras que los dedos del mismo, acariciaban con dulzura el cabello de la joven…
Para luego imitarla, y dormir placenteramente…


A la mañana siguiente, Michael se despertó al oír como las aves cantaban con un gran ímpetu, observó a Lara dormida sobre su pecho, con el cabello sobre su rostro, Michael sonrió, y le quitó los mechones de cabello que se posaban en su rostro… La besó con lentitud y se levantó de la cama… Se dio una ducha, se preparó, y al salir del baño, observó como Lara comenzaba a despertar… Se acercó a ella y sonrió.

- Buenos días amor – musitó
- Buenos días – dijo ella algo dormida
- Iré a preparar el desayuno
- ¿Puedo ducharme?  - dijo ella
- Si, pero debes hacer algo primero – murmuró
- ¿Qué?
- Bésame, o si no, no irás – rió

Ella tomó el rostro de Michael entre sus manos y lo besó. El la observó sonriendo…

- Fue hermoso hacerte al amor – la besó























(6 Meses después… Día de la boda)

Continuará

Capitulo 12 - Angel Wings


Michael la observó algo confundido y al mismo tiempo impresionado. Lara se levantó de la cama y salió del cuarto, Michael fue tras ella.

Lara se sentó en el sofá, al mismo tiempo que tapaba su rostro con sus manos, estaba atemorizada, se sentía nerviosa, al mismo tiempo que sentía ser una idiota.
Michael, se sentó a su lado y la observó, observaba como ella lloraba y como su cuerpo estaba sobresaltado, no comprendía lo que sucedía…

- Yo… lo siento – dijo él

Ella lo abrazó de inmediato, al mismo tiempo que lloraba.

- Lo siento, perdón, es mi culpa, lo lamento – dijo ella
- ¿Pero que sucede, amor? ¿Por qué te pusiste así?

Lara mantuvo silencio… el cual comenzaba  a inquietar a Michael.

- Yo…
- Comprendo si no quieres hablar amor, te entiendo – dijo él
- Creo que es necesario – dijo ella
- Bueno, si te sientes segura – suspiró – te escucho.

Lara borró sus lágrimas y lo observó.

- Yo… cuando era pequeña, sufría los manoseos de mi padre – dijo ella

Michael se quedó atónito, no esperaba aquella respuesta.

- ¿Qué? ¿Cómo? – dijo nervioso
- Eso, yo era pequeña, y me manoseaba, no abuso de mi, pero si me manoseaba… demasiado – dijo ella
- Lo lamento demasiado amor, en serio no sabía – la abrazó
- Y… por eso es que… nunca estuve con un… muchacho – dijo ella casi sin voz, por los nervios

Michael la observó. Lara dijo aquello de una manera tan tenue, tan dulce y tierna, que le provocó una gran ternura, la veía como una pequeña niña, a la cual le habían intentado quitar su libertad.
La observó y la besó.

- Se que quizás piensas que soy una tonta por no haber tenido relaciones con un muchacho, pero jamás me sentí segura, me da miedo – dijo ella

Él la contempló, sonrió y acarició el cabello de Lara.

- No creas que pensaré eso… Oír esto me ayudo a comprenderte más. Y… a otra cosa
- ¿A que?- inquirió
- A enamorarme más de ti, y verte de otra manera. En vez de verte tan frontal, decidida o… seria. Esto me ayudo a verte como una muchacha mucho más reservada, tímida y tierna – Sonrió.

Lara sonrió con debilidad y bajó su mirada.

- ¿No estás enojado? – preguntó
- ¿Por qué lo estaría? – Dijo él – No me enojaré por no poder hacerte mía, no te obligaré a hacer cosas que te pongan incómoda, no te obligaré a nada de lo que no te sientas segura – sonrió observándola.

Ella lo observó unos momentos, se sintió tan protegida, tan cuidada, tan comprendida, tan amada, tan… respetada. Michael era esa persona que la cambiaba completamente en cuestión de escasos segundos… Lo amaba de una manera intensa, como jamás había amado a nadie. Se acercó a él y lo besó.

- Creo que… ahora estoy mejor – dijo ella riendo
- Eso es bueno ¿Verdad?

Ella solo sonrió y lo besó nuevamente. Michael la recostó sobre él, estaba decidido a cuidarla, a darle seguridad, y a mostrarle que él sería el hombre que la cuidaría, respetaría y amaría ante todo y ante todos.

La diferencia de edad entre ellos era enorme, casi diez años, nadie los apoyaba, debían verse a escondidas… y aún así, se amaban completamente. 

Lara se sentó en la cadera de Michael, provocando algunas sensaciones en el cuerpo de Michael… Él solo la besó, sintiendo la pureza y el sabor de sus labios. En dicho momento, Lara estaba decidida a hablar.

- Sí, quiero – dijo ella
- ¿Qué? – preguntó Michael sin entender
- Quiero hacerlo
- Amor, se más clara…
- Quiero… quiero ser tuya, entiendo que te dije esto, pero… Eres el hombre que amo, y al cual quiero entregarle mi cuerpo, estoy segura de eso. Sé que es demasiado pronto, pero no me importa – dijo ella acariciando el cabello de Michael – Quiero que me hagas sentir lo que es ser amada, quiero sentir tu piel, quiero saber como se siente amarse sin límites en una noche de estrellas,  quiero saber que se siente que te hagan Mujer… - dijo ella en una suave voz.

Michael tragó saliva dificultosamente.

- O sea que tu… quieres que….
- Quiero que me hagas el amor – dijo ella observándolo a los ojos. 

Capitulo 11 - Angel Wings


Ella alzó su vista y observó a Michael. Su corazón dio un vuelco al ver a Michael cerca. Inconscientemente, se puso de pié, y comenzó a caminar. Sin embargo, Michael la tomó de la cintura y la detuvo.

- Hablemos, por favor – susurró en su oído

Lara volteó algo irritada.

- ¿Qué pasa? – preguntó
- Estuve pensando, y quiero pedirte disculpas – dijo apenado
- De acuerdo, estas disculpado, adiós.

Siguió caminando, no obstante, Michael corrió y se colocó frente a ella.

- Michael, debo ir a casa
- Lo sé, solo dame dos segundos

Ella suspiró y bajo su mirada

- Solo dos segundos
- Jamás conocí a alguien como tu ¿De acuerdo? Y si me vuelvo así de loco es porque en serio te quiero, y no quiero perderte. Eres la persona que busqué toda mi vida, y ahora estas aquí y no quiero perderte – dijo claramente – Te amo, te amo como a nadie en este mundo

Lara Mantuvo silencio

- Dime algo – dijo Michael
- ¿Qué quieres que te diga?
- No lo sé, algo con lo que me pueda quedar tranquilo – murmuró
- Ya está Michael, quédate tranquilo, todo está bien
- Pero ¿Qué pasará entre nosotros?
- Nada Michael, ya dijiste todo, ya llore, ya todo terminó, fue solo algo pasajero

Michael se quedó serio al oír aquello, para él no era nada pasajero.

- Para mí no fue pasajero, y sé que para ti tampoco – se acercó hacia ella – Puedo verlo en tus ojos, sé que me amas tanto como yo te amo a ti – murmuró observándola fijo a los ojos.
- No me creíste, dijiste todo eso sin haber preguntado antes – sus ojos se colmaron de lágrimas

Michael la observó y acarició el cabello de Lara.

- ¿Cómo hubieses reaccionado tú en mi lugar? ¿Hubieses preguntado?
- No – respondió

Michael rió

- ¿Entonces?
- No lo sé

Se quedaron observando unos segundos, Michael acariciaba el cabello de Lara, mientras que ella se sentía nerviosa… Sin pensarlo, se abalanzó sobre él en un abrazo. Él sonrió y la abrazó aún más fuerte. La necesitaba tanto…

- ¿Te amo sabes? – dijo él besando su frente
- Te amo mucho más – dijo ella

Michael la observó, se acercó lentamente y la besó. Ella lo abrazó dulcemente desde el cuello, amaba sentir los besos de Michael.
Al separarse, besó la mejilla del joven y lo abrazó.

- Te amo – dijo ella
- Te amo más – dijo él

Lara se separó y suspiró.

- ¿Qué sucede? – preguntó Michael
- Debo volver a casa, y no quiero ver a mi madre – dijo algo irritada

Michael sonrió.

- ¿Quieres venir a dormir a casa? – pregunto sonriendo
- No quiero molestar, iré a casa y me iré a dormir – dijo ella
- Vamos, hace diez años que duermo solo – dijo él

Ella sonrió, aquello le había parecido una expresión bastante dulce.

- ¿A si? – sonrió

Él asintió dulcemente con la cabeza y la besó.

- Vamos, no quiero estar solo – dijo él
- De acuerdo – murmuró ella sonriendo – Acompáñame a mi casa, te quedas por ahí cerca sin que nadie pueda verte, tomaré algunas cosas y vamos ¿Te parece? – dijo Lara
- ¿No crees que tu mamá sospechará?
- Me da igual lo que haga mi madre – dijo Lara

Él la observo. Corrió algunos mechones que se posaban sobre el rostro de Lara y la besó nuevamente.

- Claro – dijo él

Se dirigieron a la casa de Lara, ella sin dar explicación alguna, colocó algunas cosas en un bolso y abandonó aquella casa. Se dirigieron a la vivienda de Michael. Al estar allí, ambos se sentían libres… sin razón alguna.

Luego de cenar, se recostaron bajo las sabanas, Michael estaba alegre al tenerla a su lado. Ella lo observaba deslumbrada por la belleza que su rostro poseía. Lo besó lentamente, mientras que sus manos acariciaban lentamente el rostro de Michael.
Michael comenzó a profundizar el beso, al mismo tiempo que sus manos acariciaban el cuerpo de Lara, un cuerpo delicado, delgado y atractivo.
Colocó sus manos en la cadera de la joven, ya dándole a entender sus intenciones… en dicho momento…

- ¡No, no! ¡Suéltame no me toques! ¡Sal, sal! – dijo Lara llorando mientras salía de la cama

Capitulo 10 - Angel Wings


Lara sintió un gran miedo posado en su pecho. Observó su teléfono, el cual marcaba que la llamada había finalizado. Comenzó a temblar y a llorar al mismo tiempo. No reconocía a Michael, no sabía que le había ocurrido… No sabía que por una cruel mentira por parte de su madre, él le había hablado de dicha manera.

Intentando calmarse, se lavó el rostro con agua fría, y bajó a desayunar.

- ¿Cómo amaneciste? – preguntó su madre
- Bien – dijo sin interés
- ¿Soñaste cosas lindas? – sonrió
- Eres insoportable ¿Te lo han dicho?

Se puso de pié y se dirigió a su cuarto, se colocó su ropa… decidida a visitar a Michael. Peinó su cabello,  bajó las escaleras y se colocó su abrigo.

- ¿A dónde vas? – preguntó su madre
- A un lugar
 
Salió de su vivienda, tomó un taxi e indicó la dirección de Michael. Pensar que las cosas entre ella y él podrían estar mal, la hacían temblar, no quería estar mal con Michael, no quería estar mal con la persona que ella amaba.

De un momento a otro, comenzó a llorar, pagó el taxi y bajó. Tocó la puerta unas veces y nadie contestó, luego una vez más. Hasta que abrieron.
Michael entreabrió la puerta y la observó.

Tenía los ojos rojos e hinchados, su rostro estaba bañado en lágrimas. Lara al ver aquello, se atemorizó.

- ¿Qué quieres? – dijo Michael
- Que hablemos
- ¿De que quieres hablar? ¿De que me usaste? ¿De que estas feliz porque te casarás? ¿De que eres feliz con Luke? ¿De que lo amas? ¿De cómo haces el amor con él? ¿De eso quieres hablar? – dijo irritado

Lara se sentía atacada, no comprendía por que Michael decía todo aquello. Comenzó a llorar.

- ¿De que hablas? – dijo casi sin poder creer aquello
- No vengas a llorar, porque no creo nada de lo que dices – dijo lleno de dolor 
- ¡Michael! ¡Por el amor de dios! ¿De que hablas? ¿Por qué dices eso? – dijo ella llorando
- Porque es la verdad – dijo él
- ¿De dónde la sacaste? ¿De dónde sacaste todo eso? – dijo ahogada en llanto
- ¡Tu madre me lo dijo! Me dijo que habías salido con Luke hoy por la mañana, que estabas feliz por tu casamiento, que amas a Luke con toda tu alma y que viven teniendo intimidades – dijo él

Lara se quedó tiesa. Nunca en su vida le hicieron algo tan cruel, nunca nadie… y le dolía pensar que la persona que hizo eso, fue la persona que le dio al vida… su madre.
Comenzó a temblar y su llanto aumentó.

- Si no me amabas solo me lo hubieses dicho – dijo él
- Michael, me quedé durmiendo hasta hace diez minutos – dijo Lara
- Ya deja de mentirme por favor – bajó su mirada
- ¡No es así! ¡Dios! ¡Te he dicho como es mi madre! ¡Te lo dije! ¡Nunca me entregué a Luke! ¡Nunca jamás! ¡No soy feliz con él! ¡No quiero casarme! ¡No lo amo! ¡Te amo a ti y solo a ti! ¡Pero por lo visto nunca te diste cuenta! – Dijo llorando - ¿Sabes? Piensa lo que quieras… Me da igual Michael, suerte con tu vida, adiós.

Lo observó por última vez y entre llanto y llanto, dio media vuelta para dirigirse a su casa. No podía creer todo aquello, de un día para otro todo había acabado, de un día para otro todo se fue por la borda, de sentirse tan amada y correspondida, pasó a sentirse odiada y despreciada por la persona que ella amaba con el alma.
Segundos después comenzó a llover, una gran diluvió se soltó desde el alto firmamento, las gotas de agua caían con violencia, sin embargo a Lara le encantaba caminar bajo la lluvia.
Necesitaba abrazar a Michael, necesitaba sonreír junto a él, necesitaba besarlo, necesitaba oír su dulce risa.
Sin embargo, esos serían solo recuerdos…

Al llegar a su casa, su madre la observó sonriendo.

- Mi niña, te has empapado – dijo su madre

Lara reventó en un ataque de nervios.

- ¡Ya deja de hacerte la buena y dime porque demonios lo hiciste! – dijo gritando
- ¿De que hablas? – preguntó su madre asustada
- ¿Por qué le dijiste todo eso a Michael?
- Por que no te conviene ese muchacho, te casarás – dijo su madre
- ¡No es excusa lógica para que hayas hecho lo que hiciste! ¡Eres tan estúpida! ¡Te odio tanto! ¡Te odio! – gritó

Salió de su casa, caminando de un lugar a otro, esperando por la noche. 
Se acercó a la plaza donde solían verse con Michael, se sentó en aquella banca. La lluvia había dejado de caer minutos antes, todo estaba mojado, hacía frío y el olor a humedad, perfumaba toda la ciudad.

Lara se colocó en posición birmana en aquella banca.

- ¿Podemos hablar? 

Capitulo 9 - Angel Wings


Él sonrió, la besó por última vez, y se alejó. Lara entró a su casa, sin hacer demasiado alboroto. Se dirigió a la cocina y tomó un vaso de agua, comenzaba a pensar en aquel beso tan agitado que ambos se concedieron, en aquellas caricias, y en aquellos nervios que se posaron en su cuerpo.
Se ponía nerviosa con el solo hecho de pensar en segundas acciones con Michael… Sin embargo, al pensar en el perfume de su cabello, la suavidad de su piel, la tonalidad de su voz y el sabor de sus labios. Comenzaba a sonreír nuevamente.

- ¿Dónde andabas? – preguntaron

Ella volteó algo espantada.

- ¿Mamá?
- Respóndeme – musitó - ¿Dónde estabas, Lara? – dijo molesta
- No te importa, voy a dormir
- ¿Estabas con ese bastardo verdad? – dijo su madre

Lara al oír aquello, sintió como una gran furia corrió por todo su cuerpo. Era la primera vez que alguien hablaba mal, de una persona que ella amaba, y se sentía realmente furiosa.

- No es un bastardo, y no te importa que haga o que deje de hacer. Adiós


En una caminata iracunda, comenzó a subir las escaleras. Para dormirse segundos luego, en su cuarto.


La mañana siguiente no fue igual. El cielo estaba forrado en nubes color gris. El olor a humedad era bastante fuerte, hacía frío… era un día sin color.
Michael, con ansias de ver a Lara, se dirigió a la casa de la misma. Al llegar, tocó la puerta, sin pensar con quien podía encontrarse.

- ¿Esta Lara? Debo hablar con ella – dijo Michael
- Oh, tú debes ser su amigo
- Ehm – jadeó – Si, su amigo – dijo algo confundido
- Lara no se encuentra, hoy, ella y Luke se fueron a comprar unas cosas para la boda. Ella esta tan entusiasmada – musitó – No deja de hablar de la boda, de los invitados y de lo feliz que es con Luke. Todas las noches, no puedo dormir por su culpa, y por el alboroto que hacen en su cuarto – murmuró riendo

Michael al oír aquello, borró su sonrisa de inmediato. Sintió como todas sus esperanzas de ser feliz con Lara, se partían poco a poco. Sentía como todo estaba perdido… se sentía engañado.

- ¿Quieres que le diga algo? – dijo Lidia
- No, nada – sonrió falsamente – Hasta luego y buenos días
Michael se alejó del lugar y comenzó a caminar hasta su casa. En el trayecto, comenzaba a pensar en todas aquellas palabras, en todo lo que Lidia le dijo.

Comenzó a llorar. Como un niño perdido, como un niño sin amor, como un niño que fue tristemente engañado.
Al llegar a su casa, cerró la puerta de un duro golpe. Lloraba de una manera desconsolada, estaba enojado, triste, desilusionado, perdido…
Se acercó a un modular de madera, lleno de adornos. Pasó por allí, y voló todo aquello con su brazo.

Los tiró al suelo, lleno de furia y odio. Todos aquellos adornos quedaron hechos trizas en el suelo.

Caminó con su cabeza entre sus manos, comenzó a patear las sillas del comedor, hasta dar vuelta aquel lugar.
Se sentó en el sofá, buscando la calma, la cual era imposible de encontrar en aquellos momentos.

Por otro lado.




Lara despertó unas horas después, Michael rondaba por su cabeza, sonrió al pensar en él.
Al voltear, observó como Luke dormía, su sonrisa se borró, odiaba despertar y verlo, cuando ella ansiaba ver a Michael a su lado.
Se dirigió al baño, se higienizó. Y bajó a desayunar, su madre estaba con una sonrisa malévola, lo cual a Lara no le extrañaba en lo más mínimo.

- ¡Hija! – Sonrió - ¡Buenos días!
- Si, hola – dijo sin ánimos
- ¿Cómo durmió mi pequeña? – sonrió observándola

Lara volteó y la observó extrañada.

- ¿Y tu desde cuando tan dulce?
- Eres mi hija
- Wow, lo olvidé

Se sentó a tomar su café, cuando observó su teléfono celular. Ansiaba hablar con Michael y saber como había despertado. Tomó aquel teléfono móvil, y se dirigió al baño. Se sentó en la taza de aquel lugar, y marcó el número de Michael.

- ¿Quién habla? – dijo Michael con un tono molesto
- ¡Hey! ¿Por qué esa voz? – Dijo ella dulcemente – Buenos días
- ¿Tú? – dijo Michael molesto
- Sí, soy Lara – dijo ella
- De acuerdo, te diré algo. No vuelvas a llamarme, y déjame en paz. No quiero volver a hablar contigo… adiós – dijo iracundo para luego cortar la llamada.

Capitulo 8 - Angel Wings


Ella sintió como todo su cuerpo tembló. Nadie jamás le había dicho así, nadie en su vida le dijo que la amaba… Michael fue el primero.
Estaba totalmente enamorada de él, se sentía diferente estando a su lado.
Lara lo besó nuevamente.

- Debo irme – dijo ella
- ¿Ya? ¿Por qué? – dijo Michael apenado, acariciando el rostro de Lara
- Porque estoy cansada, quiero dormir – dijo ella
- Quieres dormir con Luke, comprendo – murmuró celoso

Lara lo observó confundida. Era la primera vez que Michael le hacía una escena de celos.

- ¿Qué?
- Eso, extrañas a Luke y quieres ir a dormir con Luke. Entiendo que lo amas, solo dilo, solo dímelo y no me entrometeré en la relación de ustedes – dijo alejándose

Lara esbozó una sonrisa. Era la escena más dulce que había visto en toda su vida, Michael al terminar de decir eso, cruzó sus brazos y bajó su mirada. Aquello era lo más tierno que podía ver.

- ¿Estas celoso? – preguntó
- No – dijo sin mirarla
- Mírame a los ojos y dime que no son celos – sonrió

Él la observó a los ojos…

- ¡Ya! De acuerdo, si. Son celos ¿Y que? ¿A caso no puedo estar celoso de mi muchacha? – dijo algo alterado

Lara abrió sus ojos como grandes platos… “Mi muchacha”. Eso le sonó algo posesivo, sin embargo, le parecía algo muy cariñoso.
Jamás nadie la trató como Michael lo hacía, de una manera tan delicada, tan romántica, tan amorosa y dulce.  Era por eso, que ella lo amaba tanto.

- ¿Tu muchacha? – dijo ella
- Lo sé, soy un loco posesivo, perdón – murmuró

Lara observó como Michael bajaba su mirada, al mismo tiempo que su cabeza.

- Es la cosa más hermosa que oí en toda mi vida – dijo ella

El sonrió.

- Vamos, debo ir a dormir con Luke – dijo ella riendo
- Ve, adiós – dijo celoso

Ella comenzó a reír, se sentó en las piernas de Michael, al mismo tiempo que sus manos se colocaron en el pecho del mismo. Se acercó lentamente a él y lo besó.
Comenzaron a besarse de una manera dócil, luego de una manera más veloz, hasta terminar en un beso desesperado.
Michael bajó sus manos a las caderas de Lara, mimando poco a poco sus muslos.
Ella comenzó a temblar. Se separó.

- Debo irme – sonrió nerviosa

Michael la observó algo extrañado.

- Claro, te… acompaño – dijo ella

Salieron de la casa de Michael, y comenzaron a caminar tomados de la mano. Ella jamás caminó así con alguien, sin embargo, Michael era la excepción de muchas cosas en temas amorosos.
Estaban en silencio, la luna los acompañaba, avisando que pronto se iría, el sol vendría dentro de poco.
Estaban tan felices juntos, eran quienes realmente eran cuando ambos se encontraban.

Michael la observó unos momentos, la noche le daba otra tonalidad a su rostro, era una mujer bella, tanto como una flor recién nacida, como un copo perfecto de nieve, como un brillante lucero.

- Eres hermosa – le dijo él

Ella lo observó, rió tímidamente.

- No creo ser más hermosa de lo que eres tú – dijo sonriendo

La besó.


Una vez que llegaron a la casa de Lara, se despidieron lentamente, ambos odiaban tener que separarse.

- Bueno, hasta mañana – dijo él
- Hasta mañana – sonrió
- Te amo – la besó

Ella lo observó a los ojos.

- Te amo más – respondió