Michael se quedó en silenció, acercó su rostro al de Lara y comenzó a mimar la mejilla de la misma, con su mano derecha.La besó lentamente luego, sintiendo el sabor de sus labios, la suavidad de los mismos y experimentando una nueva sensación, ya que cada beso de Lara, lo hacía sentirse loco, cada uno de sus besos, eran distintos…
- Debo mostrarte algo – dijo él
- De acuerdo – sonrió
Michael la tomó de la mano, y se dirigieron al garaje de la casa de Michael, allí había un auto de color negro, descapotable y bastante bello.
Lara observó aquello y sonrió, se sentía feliz por Michael.
- ¿Te gusta? – preguntó observándola
- Los autos no es lo mío – rió – prefiero un poni
Michael borró la sonrisa de su rostro… Lara comenzó a reír.
- Broma, es muy lindo amor, felicitaciones – lo besó.
- Gracias – sonrió – Estrenémoslo – dijo entusiasmado
- ¿Qué? – dijo Lara incierta
- Vengo planeando un viaje contigo desde hace tiempo, pensé en viajar contigo a penas hayamos hecho nuestro plan… Hoy conseguí el coche, y quiero viajar, contigo… alejarnos de todo.
Lara lo pensó unos minutos ¿Qué mejor que irse del lugar donde estuviste encerrada toda tu vida y con una persona insoportable?
Sonrió y abrazó a Michael por el torso.
- Vamos, quiero irme – dijo ella
- Te gustará, estoy seguro – la besó
- ¿Dónde iremos? – preguntó
- Sorpresa – respondió – Nos quedaremos unas semanas, tres o cuatro, no debo pagar nada, y no debo preocuparme por el dinero ahora – dijo él sonriendo
- Mientras esté contigo, tranquila y sin ningún tipo de molestias… seré feliz – sonrió
No querían esperar, ambos comenzaron a preparar comida, sándwiches, waffles, muffins, bocadillos entre otros… Ambos prepararon su ropa, la colocaron en sus maletas, para luego colocar las mismas, en la cajuela de aquel coche.
Y así… Michael tomó las llaves, sacó aquel coche del garaje… Para irse con Lara, a uno de sus lugares favoritos.
Arrancaron directo hacia el oeste, no tardaron en llegar a la ruta, el día estaba caluroso, sin embargo, era soportable. La ruta estaba desolada, Lara amaba viajar, a pesar de que eran raras y muy escasas las veces que ella viajaba… Le encantaba sentir como el aire acariciaba su cara, le gustaba sentir como su cabello bailaba debido a la brisa, le gustaba sentirse libe, ver montañas, pequeños arroyos, lagunas, hasta largos y hermosos ríos.
Michael colocó un poco de música, música tranquila y relajante. Lara se colocó sus lentes de sol, cerró sus ojos y se hundió en el asiento, se sentía liberada…
Le gustaba como Michael conducía, era precavido, tranquilo y no un loco nervioso, como era Lucke…
En dicho momento, Michael tomó su mano, al mismo tiempo que acariciaba su rodilla.
- ¿Te encuentras bien? – preguntó
- Mejor que nunca – sonrió y besó su mano.
Pasaron más de seis horas viajando, sin embargo, a Lara le encantaba aquello. En determinado momento, Michael aparcó el coche a un lado de la ruta. Lara abrió sus ojos y observó algo extremadamente hermoso.
Era una especie de mirador, debajo, había una gran laguna, su agua era de color verde, pasaba a color turquesa, para terminar en un profundo y misterioso… azul oscuro.
Estaba rodeado de una especie de colinas, las cuales se decoraban en enredaderas, con flores de diversos colores, diversas formas y estilos. Algunos picaflores se colocaban sobre ellas, para recolectar el néctar que las mismas otorgaban. Las mariposas revoloteaban por aquel lugar, Lara las observaba con una gran admiración, aquellas eran de colores metalizados, y del tamaño de su mano, eran extremadamente grandes y con formas extrañas… Eran una belleza natural.
Lara se colocó en una parte de aquel mirador, donde la vista diera a la perfección. Michael se
Colocó tras ella y la abrazó desde la cintura.
- Lindo lugar ¿Verdad?
- Demasiado – dijo ella observando aquel paisaje
Lara volteó y abrazó a Michael desde el cuello, y sin cruzar palabras, lo besó. Fue un beso largo, fue un beso apasionado y extremadamente profundo.
Ella se separó y lo observó a los ojos.
- Prométeme que no me dejarás, pase lo que pase - dijo ella con una voz de seguridad
- Prometo no dejarte, pase lo que pase – la besó






